Zacualpan de Amilpas 2016

En vista de que nadie escribió reseña sobre el pasado viaje, aquí va la mía.
El domingo 29 de mayo amaneció mojado debido a las lluvias que cayeron en la madrugada, ese día el programa anual de Biciperros marcaba que debíamos ir a Zacualpan de Amilpas, Morelos.
En el Parque Hundido nos dimos cita 10 valientes, pero resultó que el Perro Mayor solo fue a avisar que tenía un compromiso y no asistiría, que si queriamos ir nosotros solos, adelante.
Pues como yo ya me había salpicado con agua de camino al parque y no había ido cargando durante 20 kilómetros la cámara fotográfica para terminar regresando a casa temprano, emprendí el viaje junto con los restantes 9 compañeros.
La ruta inicial fue propuesta por Amecameca, pero debido a las lluvias ya mencionadas supusimos que el camino sería un lodazal, por lo que optamos por hacer la ruta por "La Loma". Si bien por la loma hay una subida de 21 km, nos ahorramos el lodo y algunos kilómetros de camino. Esto tuvo la lamentable consecuencia de que se rezagaran los compañeros que son mas lentos, sin embargo ya en la loma Sergio y Adela deciden regresar y se ofrecen a recoger a los compañeros rezagados para llevarlos de regreso si así lo decidían.
Los 4 restantes emprendimos la bajada agrupados, bajamos hasta Nepopualco, donde agarramos la desviación hacia Totolapan; arboles de aguacates y de ciruelas jocote nos recibieron en Totolapan. De ahí continuamos hacia Atlatlahucan para despues tomar un tramo de la carretera Amecameca-Cuautla hasta la entrada al poblado de Yecapixtla. Hasta aquí eran rumbos conocidos que ya habíamos recorido varias veces, de ahí en adelante comenzaba lo desconocido.
Despues de reabastecernos con líquidos y algunas golosinas tomamos el libramiento de Yecapixtla para luego tomar el camino al ejido de Tecajec, un camino solitario rodeado de maizales y vacas. Ya casi llegando a la parte alta de ese tramo nos encontramos con un rebaño de vacas atravesando el camino, las cuales amablemente se detuvieron para dejarnos pasar, aunque nunca falta el becerro travieso que se atraviesa corriendo de último momento. Pasada la parte mas alta, en la bajada me tocó atravesar un enjambre de abejas a 35 km/h, vaya que fue extraño sentir golpes de abejas por todo el cuerpo y la cara y salir de ahí sin ninguna picadura. Lástima que Mario no corrió con la misma suerte, él si recibió un aguijón. También a esa altura vimos lo que parecía una águila de cabeza blanca volando muy bajo sobre una parcela, realmente espectacular.
Pasando el ejido Tecajec, el camino se une a otro que va hacia Temoac, en esa intersección hay un acueducto antiguo que según nos contó el guía Edscott quedó inutilizado por que los pueblos de la parte alta acapararon el agua que baja desde el volcán. También puede apreciarse un puente antiguo hecho de pura piedra, al cual con el paso de los años se le rompió una de las columnas que lo soportan sin embargo no se cayó y sigue ahí contemplando el pasar del tiempo.
Al tomar el camino a Temoac, La carretera es de subida y muy solitaria ya que no pasan carros por ahí, además de que está llena de vados.
Llegamos a Temoac y de ahí tomamos la carretera que sube hasta Zacualpan dónde al llegar nos esperaba un tianguis que ocupa toda la plaza central. Despues de darle la vuelta a la plaza por una calle aledaña decidimos comer quesadillas y gorditas. Si bien había opción de comer tacos de barbacoa, pescado o comida corrida, estas opciones no fueron del agrado de la concurrencia.
Después de unas ricas gorditas y unos sabrosísimos duranzos en conserva, cruzamos la plaza para ir al convento de La Inmaculada Concepción, el cual está en muy buena forma comparado con otros pertenecientes a la "ruta de conventos" del estado de Morelos. Después de admirar el paisaje y tomar algunas fotos emprendimos el regreso hacia Cuautla donde tomariamos el autobús de regreso. En el poblado de Amayuca Esdcott ponchó dos veces. Finalmente pasamos sobre el río y llegamos a Cuautla con sus 34°C. Ahí tomamos el autobús directo de las 4:00 pm que nos llevó sin contratiempos hasta la TAPO, donde desembarcamos al rededor de las 6;15 pm.
De ahí cada quien se fue a su casa y así terminó otra aventura de los biciperros en tierras hasta entonces desconocidas.
Rodada con saldo blanco, dos ponchaduras de la misma persona. Del parque a Zacualpan fueron 114 km, mas 20 km de Zacualpan a la terminal de autobuses de Cuautla.