Mi libro de cabecera para entrenamientos ciclistas

¿Cuál se mi libro de cabecera para entrenamientos ciclistas?

Es curioso. Yo una vez le hice la misma pregunta a un compañero del grupo, Platón González, que hace tiempo no he vuelto a ver.

---¿Mi libro de cabecera? ---me respondió, haciendo un gesto con la mano. ---Ese tendría que ser el Manual del Ingeniero Químico.

Al ver la confusión en mi rostro, sacudió la cabeza y continuó---: deja que te explique. El ciclismo es un deporte de corazón. Los biciperros que lo practicamos lo hacemos no por la copa en la olimpiada, sino por el placer inmenso que nos produce. Pero el corazón tiene otra faceta. Es una bomba biológica.

---¿Una bomba?

---El corazón es una bomba que mueve la sangre desde que estamos en el útero hasta el día en que nuestro sistema bioquímico deja de funcionar. En el útero el ritmo en reposo está entre 120-150 bpm. Esta frecuencia va bajando conforme crecemos y se estabiliza en unos 60 bpm para una persona en condiciones normales de salud. Mientras más alta es la frecuencia cardiaca, más alta es la presión sanguínea. Mientras más bajo es el pulso en reposo, mayor es el flujo que puede manejar. Esto refleja las dos características que determinan el diseño de una bomba.

---¿Las bombas tienen dos característicos?

---Claro. Son dos aspectos los que determinan el funcionamiento de una bomba, la presión (o altura) y el gasto (o flujo). Una bomba de alta presión *no* implica que sea de alto gasto, y vice-versa. Las bombas vienen en muchos distintos diseños, cada uno optimizado para el gasto, presión y condiciones del fluido que hay que mover en el proceso químico.

---Y cada deporte ---continuó--- requiere un diseño específico del corazón. Una ciclista con un entrenamiento equivalente al nuestro ---pero más joven--- siempre nos ganará en un esprint o al comienzo de un ascenso, pues su corazón puede funcionar a más alta presión, quemando más rápidamente su azúcar de reserva. Pero tiene un precio: la fábula de la liebre y la tortuga nunca es mas cierta. ¿Quien va a aguantar más distancia?

---No creo que sea tan fácil, pues podemos convertir nuestra grasa corporal en azúcar. Y mientras tengamos, podemos seguir pedaleando.

---El que convierta la grasa más rápido tendrá la ventaja. ¿Y quién puede convertir más rápido la grasa? Esto es un problema de la ingeniería química. Lo que cuenta es el gasto de la bomba, no la presión.

---Entonces, para jóvenes y viejos, la manera de medir si el entrenamiento es eficaz, es monitorear tu frecuencia cardiaca de reposo.

---Así es ---concluyó Platón---, y hay que medirlo al despertar, antes de comer o hacer cualquier ejercicio. El entrenamiento específico que sigas debe ser especializado a tu físico, tu condición, tu mentalidad y hasta tu estado de ánimo. No hay recetas mágicas que le sirvan a todos por igual.

Y después de esas palabras le pisó fuerte a los pedales y me dejó atrás en la México-Querétaro.